Hace unas semanas atrás, me pasaron el dato de una convocatoria a concurso para el naming y el correspondiente diseño de un isologotipo para un proyecto de marca de ropa chilena con pretensiones Aéropostale, léase chicos y chicas de 10 a 20 años.
El concurso daba un premio aceptable en efectivo. Me interesó la idea. Me puse a bocetear. Un mes y medio estuve trabajando en dicha convocatoria.
Primero, el nombre. MONO. Mono = Uno. Uno = Individuo. Es la opinión de un individuo. Individuo adolescente que, además, se asocia en torno a grupos de pertenencia: joven que busca su identidad.
(Las ideas están narradas en orden de creación.)
La primera idea: Figuras. Inspirado en las formas geométricas en sí mismas. Imagotipo simple. Sus letras son cuadriláteros y círculos modificados con líneas en 45º. Por una parte, representa atemporalidad: las formas elementales nunca pasan de moda, Massimo Vignelli dixit. Por otra, representa tendencia: toda la vuelta shúperloca de triángulos y círculos resulta funcional para el público objetivo, en cuando a moda.
Descartado precisamente porque, pese a lo que Vignelli diga, pesa más la “tendencia” que la atemporalidad. Otra razón: el imagotipo dispuesto en sílabas, una arriba y otra abajo, asemeja un acto de pedofilia. Y ya imaginaba un grupo de Facebook del corte “yo también veo al hombre penetrando analmente al cabro chico”.

Segundo concepto: Frecuencias. Inspirado en los indicadores de frecuencia de la ecualización. Decidí tomar el concepto música como un elemento de expresión de la actitud juvenil. Nuevamente, formas elementales, simpleza.
Fue mi segunda opción, pero le ganó (eh…) la opción ganadora, aquella que finalmente mandé al concurso.

Tercer concepto: Fumetto. Inspirado en los fumettos de los comics, relacionado con la voluntad de los adolescentes por demostrar una opinión propia. Esa voluntad pasa por encontrar la identidad, la búsqueda. Expresar estados de ánimo. El isotipo refuerza la idea, como caja de sentimientos, donde cualquier chico puede participar.
Pese a la pertinencia, descarté la idea porque, ante las opciones que bosquejaba en paralelo, esta idea se asemejaba más a un logo para una empresa de telefonía celular. (Lo siento, figuraciones mías.)

Cuarto concepto: Mancha. Parte como un estallido, algo desparramado. El isotipo es una mancha mediante la cual se puede leer el nombre MONO, al rotarlo en 360º. La mancha opera como abstracción de lo sucio, pero representado de forma armónica. Una suciedad con actitud.
Descartado por una razón estratégica: en naranjo, el isotipo recuerda al anterior imagotipo de Nickelodeon. (Ups, olvidé de poner acá cómo se vería ese mono en naranjo, pero hágase la idea.)

Quinto concepto y el finalmente elegido: Sorpresa. Basado en la composición del emoticon de sorpresa ( :O ). El emoticon es un elemento componente de la conversación en mensajería instantánea o redes sociales. La boca sorprendida contiene el mensaje: el logotipo. Simple, pregnante y atemporal. Además, el imagotipo permite crear patterns, algo que me agrada personalmente. Encima, posee la ductilidad suficiente para colaborar tanto con el diseño de un producto como con la decoración de una sala de ventas. En síntesis, bonito y funcional.

Entre medio, apareció una variante rápidamente descartada. Principalmente, porque la sorpresa en un rostro abstracto desvirtuaba la construcción del emoticon de sorpresa. (Digamos, sentía que construía una metaabstracción.)

Usos posibles del imagotipo elegido.

Un mes y medio de trabajo terminó en esto.
Envío la idea elegida, solicitando el correspondiente acuso de recibo. “Agradecemos el interés en este concurso, pero ha sido cancelado por BAJA CONVOCATORIA”.
Shit happens.
Y si estos diseños los ven en otra parte, son míos y no he recibido un peso por ellos.